
Mi vida, una cuerda, además de fina, floja.
Sí, mi vida ha sido un cúmulo de cosas malas, malas compañías, malos hábitos, malas intenciones, en fin, todo malo o eso creía, hasta que te conocí.
Cuando te conocí, empecé a cambiar, cambié las malas compañías, cambié los malos hábitos, y sobre todo cambié las malas intenciones. Mi vida empezó a mejorar. Por una vez en mi vida pensé en mi futuro, en mi futuro junto a ti, mejoré el "hoy" para poder tener un "mañana" mejor, un mañana que compartiríamos.
Porque no me agobia desayunar contigo, comer contigo, ver la televisión contigo, hablar horas y horas contigo, contigo contigo contigo, todo contigo.
Te quiero, y aunque suenen como las típicas palabras, no son unas simples palabras escritas en un pantalla de ordenador, o en un folio impresas, es un sentimiento que hasta día de hoy, y por muchos días más, están a flor de piel.
Mi vida, a dejado de ser una cuerda floja desde que la equilibras tú.
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